La cara oculta de la maternidad, ¡existe!

la maternidad

Hace un tiempo, asistimos a una jornada organizada por el diari Ara sobre la cara oculta de la maternidad. Con el éxito de las noticias y los titulares de catastrofistas, parece mentira que el lado oculto de la maternidad quede tan oculto en la sociedad en la que vivimos.

Porque sí, cuando tienes hijos, ¡no todo son facilidades! Sin ánimo de desanimarte ni de hacer cambiar de opinión a cualquiera que quiera ser padre o madre, hoy sacamos a la luz aspectos no tan brillantes de ser padres y madres. ¿El objetivo? Sólo hacerlos presentes, normalizarlos y vivirlos con naturalidad. También cuestionamos ciertos estereotipos que nos rodean, y que, sin darnos cuenta, limitan nuestro día a día.

Para empezar, a nivel social, parece que todos tenemos que seguir el mismo patrón para ser felices en esta vida, ¿verdad? Al principio, somos niños, que debemos ir a la escuela, Instituto, Universidad, más tarde tendremos que encontrar pareja, trabajar, casarnos y… tener hijos. ¡Ya estamos ahí!

Ahora… ¿Qué pasa si no quieres tener hijos? ¿O si quieres, pero no puedes? ¿Quién dice que debemos ser padres para ser felices? Es importante recordar que la vida se puede vivir de muchas otras formas, que también son completamente válidas. Y deberíamos tener respeto por lo que cada persona elige vivir.

CUANDO QUIERES Y NO PUEDES

Para las parejas que eligen seguir este camino de maternidad /paternidad, te sorprendería saber el número de personas que quieren ser padres y no pueden. Abortos, procesos de fertilidad, endometriosis y otras enfermedades que dificultan la fertilización y la gestación… No estamos preparados ni para vivirlo ni para ofrecer apoyo emocional a las personas que tienen que vivirlo.

En el debate del periódico Ara, se reveló que los profesionales de la salud tienen un largo camino por recorrer, para llegar al punto de tratar a las mujeres como una persona con sentimientos y emociones. En definitiva, poder acompañarla en sus pérdidas, en lugar de tratarla como una más, siguiendo los típicos protocolos fríos y rutinarios.

LOS TEMORES DEL EMBARAZO y la maternidad

Para las mujeres que sí nos quedamos embarazadas, los temores y el sufrimiento comienzan desde que la prueba de embarazo da positivo. Si tuvimos un aborto, no bajamos la tensión hasta llegada y superada la semana X. Y si no es por esta razón, es porque nuestra madre, vecina o amiga tuvo una mala experiencia con la que nos conectamos y nos remueve todos los días…

Estamos embarazadas, necesitamos compartir, preguntar, que nos guíen y nos cuenten… Pero la vida de los demás continúa. Y a menudo la gente pregunta sin estar dispuesta a escuchar mucho más que un “estoy bien, gracias”. Incluso comienza a explicar sus desgracias, algo que más que sumar, resta.

EL NACIMIENTO Y LA SALUD DEL RECIÉN NACIDO

Llega el momento del nacimiento… ¡Y lo más probable es que los temores sigan con nosotras! ¿Irá todo como desearíamos? ¿Respetarán mi plan de parto? ¿Mi bebé nacerá sano?

Incluso hoy en día, por desgracia, de acuerdo con dónde y a manos de quién te toque, el parto puede ser muy diferente de lo que una espera. Para que todo salga lo mejor posible, nuestros dos consejos son:

Confía en ti, en tu bebé y en la sabiduría de la naturaleza:

De la misma manera que durante el embarazo no has dudado en ningún caso si tu cuerpo será capaz de crear las uñas, o el pelo de tu bebé, no debes dudar de que tú estás hecha para parir. ¡Tu bebé tiene toda la información sobre lo que tiene que hacer para nacer en su ADN!

– Averigua más.

Si además te has informado sobre las fases de un nacimiento y sobre qué actuaciones son mejores que otras, lo más probable es que puedas elegir aquello que prefieras y rodearte de las personas más adecuadas en este momento tan importante.

No podemos olvidar el sufrimiento que genera que tu bebé nazca con enfermedades, malformaciones y/o síndromes desconocidos, que en la sociedad actual, no sabemos cómo acompañar. Las madres y los padres se pierden y se venden a su suerte, debido a la falta de acompañamiento adecuado.

EL ESTADO EMOCIONAL Y FÍSICO EN EL POSPARTO

¿Qué hay del posparto? Si todo salió bien, la madre y el bebé están sanos y salvos, pero alerta, porque eso no significa que la madre no entre en una “sexta dimensión”. A nivel emocional podemos sentirnos solas, vulnerables, con un sentimiento de culpa que cae sobre nuestro en cada instante. ¡Tenemos miedo de no hacerlo bien, y las opiniones constantes de todos los que nos rodean, incluso extraños, no nos ayudan en absoluto!

El exceso de información, móviles y otras pantallas nos hacen a menudo estar más conectados con todo lo que pasa fuera de nosotros, en lugar de conectar con nuestra propia esencia y nuestra intuición.

Todas las mujeres tenemos una sabiduría interna con la que, si confiamos, lograremos que todos los demás sentimientos se difuminen o se desvanezcan. Escuchémosla.

Sin duda, la maternidad remueve mucho, y cada maternidad nos viene a enseñar cosas diferentes. Debemos estar abiertas, recibirla, vivirla y sentirnos apoyadas por nuestro entorno.

¿Y a nivel físico? También hay experiencias muy poderosas. Si quieres dar el pecho, al no tener demasiados referentes, vamos perdidas… El establecimiento es a menudo doloroso: grietas, mastitis… En este caso, te sugerimos leer acerca de la lactancia materna durante el embarazo. Conocer los problemas más comunes y saber dónde encontrar ayuda, te permitirá vivirla con más tranquilidad.

La diástasis, los problemas del suelo pélvico, el prolapso, las cicatrices de las episiotomías y las cesarias son otros inconvenientes que hacen más complicada la recuperación posparto… Pero la buena noticia es que cada vez hay más fisioterapeutas y expertos en la recuperación posparto, que te pueden ayudar a recuperarte. Si quieres saber más para disfrutar de una buena recuperación postparto, aquí te explicamos li que puedes hacer.

HAZ TU TRIBU

Terminamos con una reflexión sobre cómo era la crianza en el pasado. Las criaturas y las madres estaban más acompañadas y apoyadas por la tribu. Padres, madres, abuelos, hermanos y primos conviviendo bajo el mismo techo. Y esto hacía que el acto de criar no recayera exclusivamente sobre la madre.

En cambio, hoy en día vivimos en mini-núcleos familiares, donde el padre y la madre viven solos (en caso de no ser una familia monoparental!), a cargo de la criatura. Y cuando la pareja tiene que volver al trabajo después de la baja por maternidad  /paternidad, la madre está sola con el bebé, 24 horas a su servicio.

Seguramente tú que nos lees, conoces la intensidad que ello conlleva.

Y frente a eso, debes saber lo bien que va contar con tu TRIBU! Vivirlo acompañada te permitirá disfrutar de este momento tan feliz y al mismo tiempo tan intenso, de forma diferente.

Si todavía no tienes tu tribu, búscala y verás cómo cambia el color de tus días. ¡Que levante la mano quién de esta etapa se ha llevado amistades para siempre!

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