Saray Martín: Estar bien después de parir sin pasar por el quirófano es posible y muy gratificante

¿Crees que nunca te sentirás cómoda con tu cuerpo, después de haber sido madre? La protagonista de hoy es Saray, madre de dos hijos. Ella lo ha logrado y nos explica en esta entrevista, cómo ha sido su proceso de recuperación postparto. El ejercicio físico, la fisioterapia, la dieta y la fuerza de voluntad han sido clave para sentirse bien, de nuevo, con su cuerpo. 

¿Cómo han sido tus recuperaciones postparto?

Cuando tuve mi primer hijo, que ahora tiene 5 años de edad, me recuperé lentamente de la cesárea. No hice nada en especial para recuperarme pronto ni de la forma correcta. En un año volvía a tener el volumen del vientre anterior y eso para mi ya estaba bien, pero obviamente ni mi cuerpo ni mis sensaciones eran las mismas que las que tenía antes de quedar embarazada.

Entonces…

Yo quería tener un segundo hijo, así que pensé, erróneamente, que cuando tuviera el segundo ya haría lo necesario para recuperarme correctamente. El hecho de haber hecho mucho deporte durante toda mi vida, supongo que me ayudó a lograrlo con tanta rapidez, pero de todos modos, ahora, viéndolo desde lejos creo que debería haber actuado diferente con la primera recuperación. Al año y medio de tener a Xavi, me quedé embarazada de Àlex.  Esta vez aún engordé un pelín más, 16KG.

Àlex nació en el lado vaginal y pesó casi 4kg. No tuve episiotomía pero sí que me desgarré un poco. Y entonces digamos que sí, no quedé exactamente como estaba antes.

¿Qué quieres decir?

Mi cuerpo estaba muy flojo, la piel, la barriga, todos los días a las 19:00 de la tarde tenía la sensación de estar embarazada de tres o cuatro meses. Y ello hacía que no me sintiera cómoda, ni con la situación ni conmigo misma. Lo peor es que la estética no era el único problema, ni el más importante. Tenía problemas internos que yo no veía, pero que hacían que mi día a día fuera peor.  

¿Y qué hiciste?

Decidí actuar y mejorar. Por mi salud y por mí. ¡Y suerte que lo hice! Porque cuando me revisaron, tenía riesgo de prolapso, tenía muchas posibilidades de tener pérdidas de orina en un futuro no muy lejano y muchas otras cosas que no sabía.

Empecé a hacer entrenamientos personales con Marta Puigdomènech. Estuvimos casi ocho meses con hipopresivos sólo para poder empezar con otras cosa. El cambio fue lento, pero poco a poco, fui mejorando.

Por otro lado, y por recomendación de Marta, fui a una fisioterapeuta del suelo pélvico que también me ayudó a hacerme hacer ejercicios y animándome a seguir, sí o sí, con los hipopresivos.

Por otro lado también he ido reajustando la dieta poco a poco para prevenir dolores de espalda, inflamación intestinal y ganar calidad de vida. Hoy por hoy mi alimentación no tiene nada que ver con lo que tenía hace dos años, cuando empecé con la recuperación.

Todo esto, como digo, ha sido un cambio lento y progresivo, pero que está mereciendo la pena.

Cómo te sientes ahora?

Vuelvo a sentirme igual o incluso me atrevería a decir mejor que antes de tener mi primer hijo. No tengo riesgo de prolapso, ni tampoco pérdidas de orina. Las relaciones íntimas han ganado sensibilidad. He ganado agilidad y fuerza. Seguridad en los movimientos del día a día, caminar, correr, levantar a mis hijos del suelo o cargarlos en brazos todo el día. Me siento muy bien conmigo misma y me alegro mucho de haber tomado esta decisión. Estar bien después de parir sin pasar por quirófano es posible y muy gratificante.

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