Sexo y posparto

SEXO Y POSPARTO: “en lo último que piensa una mujer que ha parido HACE POCO, es en tener sexo”

¿Estás en etapa de posparto y sientes que has perdido la libido? ¿Tu pareja te busca y no te apetece tener relaciones sexuales? ¿No encuentras el momento y te sientes culpable por ello? Respondemos a todas estas cuestiones sobre sexo y posparto en esta entrevista con Elena Crespí, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. 

1.- Empezamos contextualizando un poco el concepto de sexualidad…

Para empezar, diría que no tenemos una educación sexual que nos permita potenciar todo lo que somos capaces de vivir en relación a nuestra sexualidad.

Tenemos un modelo que tiene como objetivo básicamente al hombre y, además, con una visión muy reduccionista. 

Como hemos aprendido una única manera de comprender la sexualidad, cuando pasamos por momentos vitales puramente sexuales, como puede ser una gestación o un posparto, no los interpretamos como tal. 

La idea de sexo que tenemos es algo muy genital, muy directo. El hombre es el eje que goza de todos los privilegios de la sexualidad que hemos aprendido, ya que todo está focalizado a un pene, un orgasmo y un coito. Quien tiene más placer generalmente es ese propietario del pene. 

Cuando nosotras proponemos que antes de jugar más explícitamente, hagamos otras cosas, a veces hay pocas ganas de mover y ampliar el concepto de sexualidad. 

Parece que sólo utilizamos el sexo para reproducirnos, pero todo lo que sucede con la búsqueda de un embarazo, el embarazo en sí, el parto y el posparto, se engloba dentro de nuestra vida sexual y reproductiva. 

La idea de sexo que tenemos es algo muy genital, muy directo.

Elena Crespí, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. 

2.- Entonces, ¿cómo planteamos sexo y posparto cuando acabamos de dar a luz?

Estamos presas de un modelo médico muy patriarcal, muy machista. Siempre está el hombre como protagonista. Incluso el posparto está pensado desde la óptica de la recuperación para volver a estar a punto para un hombre. No sé quién se inventó lo de la cuarentena, pero en realidad la cuarentena del posparto dura muchísimo más.

En una situación de posparto, lo que más te apetece es un mimo, una caricia, un abrazo…A veces, te vienen a buscar para hacer otras cosas más explícitas y es normal que te cierres en banda. 

Cada persona es un mundo y cada posparto es un mundo. Depende de si estás amamantando, de si has tenido un parto vaginal, una cesárea, si has tenido un parto traumático o no, si has recibido intervenciones médicas…Depende de todos estos factores, tu recuperación irá por un lado o por otro. 

Evidentemente, en lo último que piensa una mujer que ha parido hace poco, es en volver a tener sexo y, mucho menos, sexo con penetración (aunque siempre hay excepciones). 

La idea del sexo debería ser algo que deseemos las dos personas que están ahí implicadas y que sea una fiesta de alegría, de risas, de compañía…no sólo de cosas salvajes.

En una situación de posparto, lo que más te apetece es un mimo, una caricia, un abrazo…

Elena Crespí, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. 

3.- ¿Cómo podemos reencontrarnos con nuestra pareja, en esta etapa?

Antes de responder, yo quizá haría una pregunta previa. ¿Qué tipo de relación tenéis?

Parece que estamos en tiempos muy modernos, pero la carga logística y la carga mental de la mayoría de cosas de la casa y de la crianza, la seguimos llevando las mujeres.

Cuando llevamos la carga de un trabajo remunerado fuera de casa, de un trabajo no remunerado dentro de casa, de la crianza, de la limpieza, de la organización… ¿Dónde cabe el deseo sexual?

Lo primero que necesitamos para que el deseo sexual pueda reaparecer en el posparto es que en casa habiten dos personas adultas. Por tanto, lo primero que tiene que hacer un hombre en un posparto es convertirse en un adulto. El deseo debe fluir entre dos personas adultas. 

4.- ¿Sólo eso?

También es importante cambiar el modelo de sexo que tenemos, que es el pornográfico. Este es un modelo en el que no hay sentimiento, y en realidad, el sexo es mucho más que esto. 

Además, tenemos que añadir que a nosotras nos han educado para ser correctas, ser comedidas. Nosotras somos las que bajamos la voz, asentimos, nos conformamos. Nos han educado para tener un papel más sumiso. Nos han educado para no mirarnos, no tocarnos y no gozarnos y, a ellos, al contrario, para hipersexualizarse. Tenemos una muy mala combinación. Tenemos un modelo estético que nos ahoga.

Es importante cambiar el modelo de sexo que tenemos, que es el pornográfico. Este es un modelo en el que no hay sentimiento, y en realidad, el sexo es mucho más que esto. 

Elena Crespí, psicóloga, sexóloga y terapeuta de pareja. 

5.- ¿Por dónde empezamos si ya partimos de un bloqueo? 

No hace falta que empecemos a tocar algo explícitamente sexual. Podemos regalarnos sensaciones placenteras sin que sean explícitamente sexuales. Por ejemplo, podemos darnos una ducha relajante, masajearnos la cabeza, el cuello, las piernas… De esta manera vamos incorporando pequeños momentos placenteros. Luego ya iremos llegando al placer más erótico, más sensual. 

Es importante destacar que, cuando no tienes tiempo ni para ducharte con calma, es difícil que te apetezca masturbarte o querer compartir tu sexo con alguien. Por eso digo, es imprescindible el tándem en casa, y el ser consciente de que la sexualidad es mucho más que tocar genitales. Por ejemplo, la lactancia es un momento muy sexual (que no pornográfico). Hay muchas mujeres que la lactancia materna les genera placer, pero les da vergüenza reconocerlo. Esto es un gran tema tabú y no pasa nada, son sensaciones placenteras. El cuerpo es sexual. Hemos relacionado tanto lo sexual con lo pornográfico, que hemos reducido un concepto que en realidad es mucho más amplio.

6.- ¿Qué les dirías a los hombres que están viviendo esta etapa?

A los hombres, les diría que quizá ya es hora de empezar a deconstruir el concepto de masculinidad. Nos han dicho que, si los hombres no están proponiendo sexo mínimo cada sábado, ya no son tan hombres. Y eso no va por ahí. Nos encontramos que, en este concepto de masculinidad hegemónica, el hombre tiene que ser hipersexual. 

También les diría que no vayan directo a zonas que son las más erógenas. Si tu pareja te dice que no, no te tienes que enfadar. Hay muchas mujeres que acaban accediendo a tener sexo por miedo a que el hombre se enfade. 

7.- ¿Y a las mujeres?

A las mujeres, les diría que se abran a sus parejas en todo momento y que les digan que no, si no les apetece. También podemos proponer alternativas y ampliar el abanico de posibilidades, porque a lo mejor no nos apetece tener una relación sexual con masturbación, sexo oral o coito. Quizás podemos masturbarnos mutuamente, tocarnos la espalda, decirnos cosas al oído… No hacen falta los orgasmos ni tocar genitales.

Si uno de los dos se muere de ganas de tocar genitales, podemos entender que también es muy “sexy” ver como mi pareja se masturba. Y puedo colaborar más o menos si así lo deseo.

Pero la realidad es que esto se vive como algo descafeinado porque no hay coito. Aquí es donde hay que hacer un gran trabajo y ampliar nuestro concepto de sexualidad. 

¿Te ha gustado esta entrevista? No dudes en compartirla con otras mujeres, si crees que puede ser de su interés 😉  

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