alimentos saludable en el embarazo

14 Alimentos prohibidos en el embarazo: qué no puedes comer si estás embarazada

“¿Puedo tomar sushi?” “Y, ¿jamón serrano?” “¿Qué me dices del café, con o sin cafeína?” “Cuáles son los alimentos prohibidos en el embarazo?”

Cuando nos quedamos embarazadas nos asaltan las dudas sobre la alimentación que debemos seguir. Es probable que te hayas hecho preguntas como éstas y que aún tengas dudas por resolver en cuanto a alimentos prohibidos en el embarazo.

Así que vamos a aclarar este tema, para que durante los próximos 9 meses tengas muy claro cuáles son los alimentos prohibidos en el embarazo, para proteger tu salud y la de tu bebé.

Aquí tienes una lista de alimentos prohibidos en el embarazo, con recomendaciones que debes tener en cuenta a la hora de consumirlos durante el embarazo. Ten paciencia, cuando nazca tu peque, podrás volver a disfrutar de ellos sin esta clase de limitaciones. 😉 

  • Leches y quesos
  • Carne
  • Jamón serrano y embutidos
  • Pescado crudo, ahumado o marinado
  • Atún rojo o pescados de gran tamaño
  • Marisco
  • Huevo crudo o poco cocinado
  • Patés, foies y salsa caseras
  • Hígado y vísceras
  • Ensaladas
  • Germinados y brotes
  • Alcohol
  • Café
  • Infusiones

👉💻 ¿Quieres saber exactamente qué ejercicios puedes hacer estando embarazada?: Te regalamos el Taller Gratuito para Embarazadas: descubre una pauta de ejercicios recomendados y los consejos que necesitas para moverte con seguridad durante todos estos meses.

¿Por qué algunos alimentos requieren precaución en el embarazo?

Durante el embarazo, el sistema inmunitario se adapta para proteger al bebé — y eso hace que algunas infecciones bacterianas o parasitarias puedan afectarte un poco más que fuera del embarazo. Los principales agentes que hay que tener en cuenta son cuatro: la bacteria Listeria (presente en lácteos sin pasteurizar y ciertos embutidos), el parásito Toxoplasma (en carne poco hecha y verduras mal lavadas), la bacteria Salmonella (en huevos crudos) y el mercurio acumulado en pescados grandes.

La buena noticia es que estas infecciones son poco frecuentes, y que con unas precauciones muy sencillas —cocinar bien la carne, revisar etiquetas, lavar bien la fruta— el riesgo es mínimo. La lista que encontrarás a continuación no está pensada para que vivas en alerta constante, sino para darte información clara y práctica que te permita disfrutar de tu embarazo con tranquilidad.

1. Leche y quesos

El único riesgo real en los lácteos durante el embarazo es la presencia de Listeria monocytogenes, una bacteria que puede estar en la leche sin tratar y que en el embarazo merece atención porque el sistema inmunitario está algo más modulado de lo habitual.

La solución es tan sencilla como el calor: la listeria muere a 70°C, y la leche hierve a 100°C.

En la práctica, esto significa:

Leche: la del supermercado —pasteurizada o UHT— es segura sin más. Si compras leche cruda directamente a un productor y la hierves en casa hasta ebullición real, también es segura. Lo que no conviene es tomarla cruda directamente sin ningún tratamiento térmico.

alimentos prohibidos en el embarazo: queso

Quesos: lo que importa no es el tipo de queso sino cómo está elaborado. La pregunta no es “¿es brie?” sino “¿está hecho con leche pasteurizada?”. Un brie pasteurizado es perfectamente seguro. Un queso fresco artesanal de leche cruda sin tratar, no. En el supermercado, prácticamente todos los quesos están pasteurizados —puedes comprobarlo en la etiqueta. Si comes fuera o compras en mercados de productores, pregunta.

Quesos frescos o blandos de origen artesanal o desconocido: pregunta si son de leche cruda. Quesos del supermercado: mira la etiqueta, casi siempre pasteurizados. Quesos duros y muy curados: riesgo bajo independientemente de la leche, porque el proceso de maduración elimina el problema.

Lo mismo aplica al yogur, los helados o las cremas: si son de elaboración industrial, están pasteurizados. Solo hay que prestar atención cuando el origen es artesanal o desconocido.

2. La carne

alimentos prohibidos en el embarazo: toxoplasmosi
En el primer trimestre de embarazo deberás realizar la prueba de la toxoplasmosis.

El riesgo real en la carne cruda o poco cocinada es el Toxoplasma gondii, un parásito que puede transmitirse al feto si te infectas por primera vez durante el embarazo. La solución es simple y completamente efectiva: cocinar la carne hasta que no quede zona rosada en el interior. Con eso el parásito queda eliminado. Si prefieres congelarla antes de cocinarla, tres días en el congelador doméstico a -18°C también funcionan.

El cerdo, el cordero y la caza son los de mayor probabilidad de contener el parásito. La ternera tiene riesgo moderado. Los embutidos cocidos —jamón york, pavo, pechuga— no representan ningún riesgo porque ya han pasado por un proceso térmico.

3. Jamón serrano y otros embutidos ¿Son Alimentos prohibidos en el embarazo?

alimentos prohibidos en el embarazo: jamón serrano
El jamón serrano y otros embutidos que se elaboran con carne cruda pueden contener el parásito Toxoplasma gondii.

“¿Lo peor del embarazo? ¡No poder comer jamón serrano!” Puede que hayas oído a algunas embarazadas quejarse por tener que apartar este delicioso manjar de su dieta durante 9 meses.

La preocupación con el jamón serrano, el chorizo o el fuet es la misma que con la carne cruda: el Toxoplasma gondii. El proceso de curación tiene un efecto real sobre el parásito — la sal lo inactiva durante las primeras semanas de salazón — aunque las condiciones varían entre productores y no hay estandarización que lo garantice en todos los casos.

La recomendación de congelarlo en casa como alternativa tiene una base científica más débil de lo que parece: la evidencia sobre si la congelación doméstica inactiva el toxoplasma en jamón específicamente es contradictoria y no está resuelta

Lo que sí elimina el riesgo de forma fiable, en cualquier caso, es el calor: cualquier embutido o carne curada cocinada a más de 67°C es segura

¿Qué tal unas chips de jamón serrano al horno? ¿Y una pizza “healthy” con virutas de jamón? 😉    

Recuerda que el jamón York y el pavo cocido, son embutidos que no aparecen en la lista de alimentos prohibidos en el embarazo, ya que han sido cocinados.

4. Pescado crudo, ahumado y marinado

Comer pescado durante el embarazo es una de las mejores cosas que puedes hacer por ti y por tu bebé. Las guías nutricionales recomiendan mantenerlo — entre tres y cuatro raciones a la semana — no reducirlo. Aporta omega-3, proteínas de alta calidad y yodo, nutrientes clave para el desarrollo neurológico del bebé. Lo que viene a continuación no es una lista de prohibiciones, sino una guía para saber qué mirar en cada caso.

Sushi, tartar y boquerones en vinagre

alimentos prohibidos en el embarazo: sushi

El sushi y el tartar de un restaurante son, en principio, una preparación con el riesgo controlado: la ley obliga a todos los establecimientos a congelar el pescado antes de servirlo crudo (RD 1420/2006), y esa congelación elimina el Anisakis, el parásito que puede estar presente en el pescado de mar crudo. En la práctica, el cumplimiento depende de cada local. Si tienes dudas sobre un sitio concreto, puedes preguntar — un establecimiento serio no tiene ningún problema en confirmarlo. Si no te generan confianza, mejor no arriesgar.

El único escenario donde hay que tener cuidado es si preparas estas elaboraciones en casa con pescado fresco sin congelación previa. En ese caso, congela el pescado a -20°C durante al menos 5 días antes de usarlo crudo o marinado. El vinagre solo no es suficiente — las marinadas domésticas habituales no alcanzan la concentración necesaria para inactivar el parásito. Los boquerones en vinagre del supermercado, en cambio, llevan congelación previa obligatoria y no tienen problema.

Salmón ahumado

No todo el salmón ahumado es igual, y esta distinción simplifica mucho las cosas.

El ahumado en frío — lonchas finas, translúcidas, de textura casi cruda — se procesa a temperaturas demasiado bajas para eliminar la bacteria Listeria, y es lo que conviene evitar durante el embarazo. En este caso concreto, congelarlo no ayuda: la Listeria sobrevive en el congelador. Solo el calor la elimina.

El ahumado en caliente (hot smoked) — de textura más firme, más parecido a un pescado cocinado — es seguro, porque el proceso supera los 70°C. Si el etiquetado no lo indica claramente, la textura te da la pista: lonchas finas y translúcidas, evítalas; textura firme y que se desmiga, sin problema.

Si en algún momento tienes dudas sobre cómo está preparado el pescado, cocinarlo hasta superar los 70°C en el centro lo hace seguro siempre.

5. Atún y mercurio

alimentos prohibidos en el embarazo: pescado crudo
Evita pescados de gran tamaño, como el atún rojo, el lucio o el pez espada.

El metilmercurio es el único aspecto del pescado con evidencia científica sólida que justifica una restricción real durante el embarazo — y afecta solo a unas pocas especies. La AESAN es clara: conviene evitar el atún rojo (Thunnus thynnus), el pez espada, el tiburón y el lucio. Son especies grandes y de vida larga que acumulan mercurio a través de la cadena alimentaria, y es la única categoría donde hay estudios de cohorte con seguimiento neurológico que respaldan la recomendación.

El atún en lata — atún claro o listado — es una especie completamente distinta, con niveles de mercurio mucho menores. Puedes comerlo: una ración a la semana está bien. Lo mismo para el bonito del norte.

El resto del pescado — merluza, sardina, salmón, trucha, bacalao, lubina, dorada, lenguado, boquerón, caballa — tiene contenido bajo en mercurio y puedes comerlo y disfrutarlo con normalidad.

6. Sobre el marisco

El marisco bien cocinado — gambas, mejillones, almejas, langostinos, vieiras — es seguro durante el embarazo y aporta proteína de calidad, zinc, hierro y ácidos grasos omega-3. La única precaución real es evitarlo crudo o poco cocinado: las ostras crudas y el marisco poco hecho pueden contener Vibrio y Listeria, igual que cualquier otro alimento de origen animal que no ha pasado por suficiente calor.

7. Huevo crudo o poco cocinado

El huevo es uno de los alimentos más completos que puedes comer durante el embarazo. Aporta proteína de alta calidad, colina — un nutriente clave para el desarrollo neurológico del bebé — hierro y vitaminas del grupo B. No hay ningún motivo para reducirlo; al contrario, es un aliado.

La única precaución gira en torno a la Salmonella, una bacteria que puede estar presente en el interior del huevo crudo. El huevo bien cocinado no tiene ningún problema: la tortilla cuajada, el huevo duro, el revuelto hecho.

Donde sí tiene sentido ser prudente es en las preparaciones caseras con huevo completamente crudo que además se conservan: la mayonesa hecha en casa, el alioli, la mousse de chocolate, el tiramisú. En esos casos el huevo crudo está en contacto con otros ingredientes, se guarda en la nevera y puede consumirse días después — condiciones en las que la bacteria tiene más margen. La alternativa es sencilla: reservarlas para después del parto, que serán igual de ricas.

8. Patés, foies y salsas caseras ¿son alimentos prohibidos en el embarazo?

Los patés y foies son un caso en el que la distinción no está entre casero y comprado, sino entre cómo se conservan.

El paté que se guarda en la despensa a temperatura ambiente — en lata o en conserva hermética — ha pasado por un proceso de esterilización a alta temperatura que elimina la Listeria y cualquier otro patógeno. Es seguro durante el embarazo.

El paté que se conserva en frío — tarrinas refrigeradas, charcutería, foie fresco — no ha sido esterilizado, y la Listeria puede estar presente y seguir creciendo en la nevera. Esto incluye los patés y foies que preparan en los restaurantes, que habitualmente son frescos. Es lo que conviene evitar.

9. Hígado y vísceras

Dicen que el hígado es un alimento muy nutritivo, pero en el embarazo conviene no tomarlo de forma habitual. El argumento es su altísimo contenido en vitamina A: esta vitamina es esencial durante la gestación, pero en cantidades excesivas puede interferir en el desarrollo fetal.

Pero aquí viene algo muy importante: las recomendaciones de moderar el hígado en el embarazo se basan en estudios sobre suplementos de vitamina A sintética, no sobre el hígado como alimento. El hígado es una matriz alimentaria compleja donde la vitamina A coexiste con vitamina D, zinc, proteínas transportadoras y grasas que regulan cómo se absorbe y metaboliza — algo muy diferente a tomar retinol puro en una cápsula. No existen estudios que hayan medido directamente el riesgo del consumo de hígado como alimento en el embarazo. Ante esa incertidumbre real, la recomendación general es no tomarlo de forma habitual, pero la alarma que a veces genera no está respaldada por evidencia directa.

10. Ensaladas

Consumir vegetales crudos durante el embarazo es muy recomendable por su alto aporte en vitaminas. El hábito que sí vale la pena reforzar es el lavado — y tiene un argumento concreto detrás: las verduras pueden entrar en contacto con suelo contaminado, una de las vías principales del Toxoplasma. Lavarlas bien reduce significativamente ese riesgo.

Si tienes huerto propio y hay gatos con acceso a él, extrema el cuidado con esas verduras en particular.

11. Germinados y brotes

Los brotes germinados — alfalfa, soja, rábano, lentejas — son uno de los pocos alimentos donde la precaución tiene un argumento técnico sólido. Las bacterias como la Salmonella o la E. coli pueden estar dentro de la propia semilla antes de que brote, y las condiciones de germinación — humedad y temperatura cálida durante días — son ideales para que se multipliquen. El lavado no resuelve esto, porque el origen no está en la superficie.

Cocinados, en cambio, no hay ningún problema. Un salteado, una sopa, un salteado de soja germinada — el calor elimina el riesgo. Es la única consideración real con este alimento.

12. Alcohol

alimentos prohibidos en el embarazo: alcohol
¿La cerveza? Mejor olvidarla, sea con o sin alcohol.

Durante la gestación, ni una gota de alcohol. Es uno de los alimentos prohibidos en el embarazo. No hay pruebas de que sea seguro beber niveles bajos de alcohol, según indica una revisión de 26 estudios publicada en el British Medical Journal.

Consumir alcohol durante el embarazo es perjudicial para el bebé, tanto dentro del útero como después de su nacimiento.

Concretamente, puede afectar los niveles de zinc, hierro, cobre y magnesio durante la gestación. Además, supera la barrera placentaria y puede provocar la aparición del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF). Un trastorno responsable de problemas de crecimiento y del sistema nervioso central, dificultades de aprendizaje, de memoria, de atención, de audición y vista, entre otras.

¿Puedo tomar cerveza sin alcohol? Mejor que no. Ten en cuenta que muchas cervezas sin alcohol contienen una pequeña parte de alcohol (normalmente, entre 0,3 y 0,5% de alcohol).

Es cierto que hay cervezas 0,0, cien por cien libres de alcohol, pero tampoco son demasiado recomendables, por la gran cantidad de azúcar que contienen.

13. Café

La cafeína tiene un efecto dosis-dependiente documentado durante el embarazo: a mayor consumo, mayor asociación con bajo peso al nacer y mayor riesgo de pérdida gestacional. La recomendación oficial de ACOG establece el límite en 200mg al día, pero la evidencia más reciente no identifica un umbral claramente seguro. No hay una dosis a partir de la cual se pueda decir con certeza que no hay ningún efecto.

Si puedes prescindir del café durante el embarazo, es la opción más prudente. Y si no quieres eliminarlo del todo, menos siempre es mejor.

Ten en cuenta que la cafeína no está solo en el café: el té, el chocolate negro y algunas bebidas con cola también la contienen, y todo suma.

14. Infusiones: lo que dice realmente la ciencia

Infusiones en el embarazo: ¿cuáles son seguras?

Aquí conviene poner un poco de orden, porque hay mucha información confusa. La mayoría de las recomendaciones de «evitar infusiones» en el embarazo se basan en el principio de precaución —es decir, en la ausencia de estudios definitivos, no en evidencia de daño real—. Dicho esto, hay algunas diferencias importantes que vale la pena conocer.

Las que puedes tomar sin preocupación

Menta piperita (la menta de toda la vida), jengibre, tila y rooibos son las más estudiadas y las que tienen mejor perfil de seguridad. El jengibre, de hecho, cuenta con revisiones sistemáticas que avalan su uso para las náuseas del embarazo. Una o dos tazas al día de cualquiera de estas es perfectamente compatible con un embarazo sano.

La que sí conviene evitar: el poleo menta

El poleo menta (Mentha pulegium) es una planta completamente diferente a la menta normal, aunque el nombre pueda confundir. Contiene un compuesto llamado pulegona que puede ser tóxico para el hígado en dosis elevadas. Así que si ves «poleo menta» en la etiqueta de una infusión, evítala durante el embarazo.

El regaliz en grandes cantidades también merece mención: su componente activo (glicirrizina) se ha asociado en estudios de cohorte con parto prematuro cuando se consume en cantidades elevadas. Un caramelo de regaliz de vez en cuando no es ningún problema, pero mejor no hacer de la infusión de regaliz tu bebida habitual.

Las que generan dudas pero probablemente están bien

La manzanilla y la salvia son las más mencionadas en listas de «infusiones prohibidas». La realidad es que la evidencia de daño viene de estudios con extractos concentrados en cápsulas, no de una taza de infusión ocasional. No hay casos documentados de daño por tomar una manzanilla en el embarazo. Si la has tomado alguna vez, no hay ningún motivo para preocuparte.

Si tienes dudas sobre alguna infusión concreta, consulta con tu matrona o ginecóloga. Pero no necesitas vivir con miedo a hacerte un té: la gran mayoría de las infusiones habituales son completamente seguras en cantidades normales.

Preguntas frecuentes sobre alimentos en el embarazo

¿Puedo comer sushi si el pescado ha sido congelado previamente?

Sí. La congelación a -20°C durante al menos 5 días elimina el Anisakis, que es el riesgo principal del pescado crudo. Los restaurantes homologados en España están obligados por ley a congelar el pescado antes de servirlo crudo — si confías en el local, el riesgo está técnicamente controlado. En casa, si congelas el pescado el tiempo suficiente antes de prepararlo, puedes hacerte sushi sin problema.

¿Puedo comer jamón serrano en el embarazo?

La recomendación habitual de evitarlo se debe al Toxoplasma gondii. El proceso de curación tiene efecto real sobre el parásito, aunque las condiciones varían entre productores y no hay garantía estandarizada. Lo que sí elimina el riesgo de forma fiable es el calor: jamón cocinado — en pizza, tostadas al horno, chips — es completamente seguro. El jamón york y el pavo cocido no tienen ninguna restricción porque ya han pasado por tratamiento térmico.

¿Cuánto café puedo tomar al día estando embarazada?

La recomendación oficial establece un máximo de 200mg de cafeína al día. Pero la evidencia más reciente no identifica un umbral claramente seguro: a mayor consumo, mayor asociación con bajo peso al nacer. Si puedes prescindir del café durante el embarazo, es la opción más prudente. Recuerda que la cafeína no está solo en el café — el té negro, el chocolate y algunas bebidas con cola también la contienen, y todo suma.

¿Qué quesos puedo comer en el embarazo?

Puedes comer todos los quesos elaborados con leche pasteurizada, que es prácticamente la totalidad de los que encontrarás en el supermercado. Manchego, parmesano, mozzarella, cheddar, queso crema, requesón — sin ningún problema. Con los quesos blandos tipo brie, camembert, feta o queso azul, mira la etiqueta: si pone “leche pasteurizada”, adelante. Si no especifica o pone “leche cruda”, mejor déjalo para después del parto. Con quesos artesanales o de mercado de productores, pregunta directamente.

¿Puedo tomar infusiones de manzanilla o tila en el embarazo?

Probablemente sí, con moderación. La recomendación de evitar la manzanilla se basa en el principio de precaución, no en evidencia de daño real por tomar una taza ocasional. La tila tiene un perfil de seguridad similar. Lo que sí conviene evitar es el poleo menta — es una planta completamente diferente a la menta normal y tiene toxicidad documentada en dosis altas. Si ves “poleo menta” en una etiqueta, esa sí la dejas.

Si comí algo de esta lista antes de saberlo, ¿debo preocuparme?

En la mayoría de los casos, no. Las infecciones alimentarias en el embarazo son poco frecuentes incluso entre mujeres que no siguen ninguna restricción especial. Una exposición puntual no equivale a una infección, y una infección no implica automáticamente daño fetal. Si te sientes bien, lo más probable es que no haya pasado nada. Si tienes síntomas — fiebre, malestar digestivo intenso — coméntalo con tu matrona o ginecóloga. Pero no es motivo de alarma automática.

¿Puedo comer atún en lata estando embarazada?

Sí. El atún en lata — atún claro o listado — es una especie distinta al atún rojo, con niveles de mercurio significativamente menores. Puedes comerlo durante el embarazo: una ración a la semana es adecuado. Lo que hay que evitar es el atún rojo (Thunnus thynnus), el pez espada, el tiburón y el lucio, que son las especies grandes donde el mercurio se acumula.

Hasta aquí la lista de los alimentos prohibidos en el embarazo, con los que debes ir con cuidado durante el embarazo. 😉 Deseo que puedas poner orden a tu alimentación para que sea lo más saludable y segura posible, en esta etapa tan importante de tu vida y la de tu bebé.

Te invito a leer este artículo en el que te proponemos 7 recetas para cenar saludable durante tu embarazo

Y si quieres vivir un embarazo saludable, te invito a seguir una rutina de ejercicios adaptada a tu semana de embarazo para llegar preparada al parto y tener la mejor recuperación postparto. Para conseguirlo te recomendamos nuestro curso online para tu embarazo. Haz clic aquí para ver todos los detalles.

¡Un abrazo y BHealthy!

Curso online embarazo

4 comentarios en “14 Alimentos prohibidos en el embarazo: qué no puedes comer si estás embarazada”

  1. Información súper útil para quienes están viviendo el embarazo. A veces hay tantas dudas con la alimentación, y una lista clara como ésta realmente ayuda a sentirse más tranquila y cuidada. ¡Gracias por compartir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *