Baby Led-Weaning: “Si ofreces alimentos seguros y el bebé está preparado, no tiene por que haber peligro”

Este mes entrevistamos a Maria Cabrera, dietista-nutricionista especialista en alimentación infantil y madre de dos niñas de 2 y 4 años. Hace unos días realizamos un taller de Baby-Led Weaning en el European International School de Barcelona (Sant Cugat del Vallés) y aprovechamos para charlar con ella y resolver algunas de las preguntas más frecuentes que tenemos los padres, referente a la iniciación a la alimentación complementaria a través de este método. 


Para empezar…qué es el método Baby Led-Weaning (BLW)?

Una forma de introducir la alimentación complementaria con alimentos sólidos y de forma respetuosa. Ofrecemos a los bebés alimentos diferentes de los triturados, en su forma original, saludables y de manera segura (con una cocción y presentación determinadas para evitar riesgos). Además, es a demanda: le dispones los alimentos al bebé y él coge lo que quiere.

Cuáles son los beneficios, que no encontramos en los triturados y/o papillas?

Son múltiples! Ayuda a desarrollar las habilidades motrices y el desarrollo cognitivo de los bebés, ya que tienen que visualizar los diferentes tipos de alimentos, sus formas, colores… Le tienen que dar la orden a la mano de coger el alimento, tocarlo, descubrir texturas a partir del tacto, y ponérselo en la boca para descubrir los diferentes sabores.

En cambio, los purés normalmente son muy monocromáticos y puede que tengan un sabor similar. Eso hace que los bebés no sepan diferenciar el sabor de los diferentes alimentos hasta que los padres decidan hacer la transición a la alimentación sólida.

Otra ventaja es que animamos a los bebés a comer en la mesa con toda la familia y no se les da la comida si no que ellos nos observan y, con el tiempo, aprenden a comer solos por imitación. También respetamos que coman en función de su apetito y respetamos su sensación de saciedad, previniendo así la obesidad infantil. Un inconveniente de las papillas es que forzar la ingesta es más fácil, y podemos acabar provocando que el niño pierda este instinto innato de hambre-saciedad.

Por último el BLW nos obliga a informarnos sobre alimentación saludable para poder ofrecerles los alimentos más adecuados, y tener buenos hábitos de alimentación en casa.

¿Qué síntomas nos indican que el bebé está listo para comenzar con el BLW?

Debe tener 6 meses o más. Se debe mantener sentado por sí solo (esto nos indica que los músculos involucrados en la masticación y deglución están preparados). Debe tener interés por la comida y debe haber perdido el reflejo de extrusión, que hace que saque cualquier cosa sólida de la boca.

En qué condiciones debe estar el bebé y cómo lo haríamos exactamente?

Al principio, los 6 a 9 meses, cuando todavía no tienen habilidad, es preferible dar la leche materna o de fórmula antes de sentarlos a la mesa a comer. Es decir, no sentarlos a comer con hambre, porque todavía no se sabrán saciar y pueden frustrarse. Cuando los padres percibimos que ya come mejor, esto ya no hará falta.

En cuanto a las cantidades, hay niños que comen más que otros y días en que comerán más o menos. Esto se debe respetar. Por ejemplo, al principio puede que coman muy poco. Los únicos alimentos con los que tenemos que controlar muy bien las cantidades son los proteicos (carne, pescado, huevos …), ya que en función de la edad deben comer una cantidad determinada al día. Por ejemplo, hasta los 12 meses se aconsejan unos 20-30g de carne al día y, en el caso del pescado, unos 40-50g al día.

En cuanto al número de comidas diarias, de los 6 a los 9 meses, con una o dos comidas es suficiente. Por ejemplo, podemos hacer desayuno y / o almuerzo. A partir de los 9 meses podemos empezar a intentar hacerlos todos, si el niño/a aguanta despierto hasta la cena. A partir de los 12 meses sí que establecemos desayuno, media mañana, comida, merienda, cena. Aún así, siempre debemos tener en cuenta los hábitos de cada familia y del niño / a.

Eso sí, hay que recordar que hasta los 12 meses tenemos que continuar con la leche materna o de fórmula a demanda, porque es el alimento principal. Los alimentos son un complemento.

¿Cuál es el orden a seguir a la hora de introducir los alimentos y cuáles debemos evitar hasta más adelante?

No hay un orden establecido, el orden lo pone la familia según lo considere. Si que hay que tener en cuenta una serie de excepciones, por ejemplo, las acelgas y espinacas no se introducen hasta los 12 meses porque son altos en nitratos. Los pescados azules y grandes, como el atún, no están recomendados hasta a partir de los 3 años, porque contienen mucho mercurio …

Además, hay alimentos con potencial alérgico (gluten, pescado, productos lácteos de vaca, frutos secos y huevos) que se pueden introducir a partir de los 6 meses pero siempre dejando un espacio de 3 días o una semana, entre la introducción de uno y otro, para ver si hay reacción y saber de qué alimento se trata. Por ejemplo, podríamos empezar con brócoli, zanahoria, patata en trozos grandes y poco a poco ir introduciendo diferentes verduras, pescados, carnes …

¿Cuáles son los nutrientes esenciales en esta etapa? Como garantizamos que el bebé pueda absorber todos los que necesita?

Hasta los 12 meses la leche materna o fórmula les aporta todos los nutrientes que necesitan pero a partir de los 6 meses necesitamos un aporte extra de hierro. Con la leche materna no llegamos a alcanzar la ingesta diaria recomendada y es importante que las comidas tengan algún alimento rico en hierro y en zinc.

Hay muchos alimentos de origen vegetal que tienen hierro, pero para que pueda ser absorbido necesitan ir acompañados de alimentos ricos en Vitamina C. Por ejemplo, las lentejas las acompañaremos con tomate y / o, de postre, comeremos una naranja o kiwi. Los alimentos de origen animal también son una buena fuente de hierro y en este caso, se absorbe fácilmente.

Eso sí, es muy importante que no se introduzcan productos lácteos en la dieta antes de los 12 meses, porque dificultan la absorción de este mineral.

¿Cómo actuar ante una arcada o atragantamiento?

Hacia los 6 meses es muy normal que tengan arcadas porque es una manera de gestionar el bolo alimenticio en la boca. Quizás es demasiado grande y lo quieren escupir y se ayudan con la arcada para sacar; o tal vez se lo van a tragar pero notan que es demasiado grande y hacen una serie de movimientos o ruidos para intentar tirar el bolo alimenticio más adelante y continuarlo masticando. En un atragantamiento en cambio no hay ruido, es un bloqueo de las vías respiratorias. Aquí si que tenemos que correr a llamar al 112 y realizar la maniobra de Heimlich adaptada bebés, para ayudarles a escupir este alimento. Pero puede pasar lo mismo con un juguete, tapón … si le ofreces alimentos seguros y el bebé está preparado, no tiene porque haber peligro. Los estudios publicados al respecto concluyen que no hay diferencias en las tasas de atragantamiento entre el método de incorporación a los alimentos tradicional y el BLW.

¿Cuál es el mejor momento para incorporar el gluten?

Cuando antes mejor, es decir a los 6 meses, a no ser que haya antecedentes familiares de celiaquía. Entonces sí que hay que hablar con el pediatra para introducirlo más adelante e incluso hacer una serie de pruebas.

¿Qué les dirías a todos aquellos padres y madres que están a punto de comenzar la introducción a la alimentación complementaria con el BLW?

Sobre todo que se informen bien a través de fuentes fiables, que sigan las normas de seguridad y evalúen si el niño / a está preparado para comenzar el BLW. Que se relajen y no se preocupen por si come más o menos, ya que su única función es ofrecerle alimentos saludables y seguros. Es responsabilidad del niño / a decidir la cantidad que quiere comer.

¿Qué libro les recomendarías?

El último del Juan Llorca y Melisa Gómez: “Sin dientes y a bocados”. Es muy práctico!

Si se ha quedado con alguna duda, os animamos a venir a la próxima edición del taller de BLW de BHealthy. Allí os entregaremos una carpeta con toda la información imprescindible para iniciarse en este método y, además, una serie de recetas de María Cabrera para comenzarlo de la manera más saludable y deliciosa!

Informaremos de la próxima fecha en nuestras redes sociales. 😉

Ejercicio para embarazadas: beneficios y consejos que tienes que saber

¿Estás esperando un bebé y te planteas dejar de lado el ejercicio físico?

Si es así, te invitamos a continuar leyendo. En este artículo te explicamos los beneficios que tiene el ejercicio durante el embarazo, además de las ventajas para tu pequeñín.

Sabemos muy bien que, a menudo, el exceso de peso y otros síntomas asociados al embarazo pueden provocar que se nos haga cuesta arriba hacer ejercicio, pero te aseguramos que los beneficios son muchos.

Para empezar, ¿sabes que el movimiento es básico para vivir? Las mujeres estamos hechas y preparadas para parir, pero hoy en día, el exceso de sedentarismo -por ejemplo, debido a estar todo el día sentadas en el trabajo- puede poner en riesgo la salud de la embarazada y del bebé.

Y es que, aunque hayas oído decir muchas veces frases como “no cargues peso” o “no hagas esfuerzos”, hay estudios científicos que demuestran que es más “peligroso” el sedentarismo que la actividad física. Es habitual encontrarnos con embarazadas a quienes el médico recomienda , ante la duda, hacer reposo. Peo en la mayoría de casos las embarazadas no sois tan vulnerables como se os advierte por simple precaución.

Así que, siempre y cuando no nos encontremos en una situación de riesgo, por activar la musculatura y subir un poco las pulsaciones, no le pasará nada al bebé.

¿Cuáles son los beneficios del ejercicio físico para las embarazadas?

  • Ayuda a prevenir la diástasis abdominal no fisiológica. Es decir, la separación entre los músculos rectos abdominales.
  • Permite controlar mejor la subida de peso.
  • Reduce el riesgo de sufrir hipertensión, preclampsia o diabetes gestacional
  • Ayuda a combatir el estreñimento.
  • Disminuye la incidencia de la incontinencia urinaria (tanto en el embarazo como en el postparto).
  • Genera endorfinas, ayudando a prevenir la depresión.

Y no sólo eso, también tiene beneficios para el bebé:

  • Mejora la maduración del sistema nervioso.
  • Disminuye la frecuencia cardíaca en reposo.
  • Mejora la viabilidad de la placenta haciendo que la entrada de nutrientes y la salida se sustancias de rechazo sea más eficiente.
  • Aumenta el líquido amniótico disminuyendo así el riesgo de parto prematuro.

¿Qué tipo de ejercicio se recomienda?

Tanto en el embarazo como en el postparto, lo más recomendable es que te pongas en manos de profesionales especializados para que te aconsejen sobre el tipo de ejercicio más adecuado para ti.

Eso es debido a que hay factores importantes a tener en cuenta a la hora de planificar el mejor ejercicio para ti. Este se verá condicionado si es tu primer embarazo, como han sido los partos anteriores, si tienes problemas de circulación, varices vulvares, diástasis abdominal o hipertensión, la calidad de tu tejido conjuntivo, el estado del suelo pélvico, y un largo etc.

En líneas generales, para ayudarte a elegir, fíjate en que sea un ejercicio que incluya trabajo de la postura, del suelo pélvico y de la faja abdominal (de forma indirecta), así como ejercicios de fuerza, cardiovasculares y ejercicios de preparación al parto

 Recuerda que tienes que evitar completamente los abdominales convencionales, maniobras de Valsalva (aguantar la respiración para mover grandes pesos), el impacto, los ejercicios clásicos de Pilates i ejercicios que incremente la presión en la línea alba (flexiones, planchas, etc.)

¿Desde cuando y hasta cuando?

Desde el primer día i hasta el final. Incluso hay estudios científicos que destacan la importancia de empezar seis meses antes del embarazo.

 ¿Y qué más?

Hay que acompañar todas estas recomendaciones con la práctica de un estilo de vida saludable, que incluya una buena alimentación y la reducción de los niveles de estrés en la medida de lo posible.

Si comparamos el parto con una prueba de larga distancia , como seria correr 42km, ¿quién seria capaz de hacerla sin haber entrenado? Pues eso es lo que necesitamos durante el embarazo, preparar el cuerpo para que pueda llegar al gran día en las mejores condiciones físicas. 😉

¡Muchas gracias!

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